Paciente clase II, derivada por su ortodoncista, la Dra. Pilar Fernández, porque su caso requería cirugía. Su perfil era una de sus mayores inseguridades: desde la adolescencia evitaba que le sacaran fotos de perfil o desprevenida. Además respiraba por la boca, roncaba cuando estaba cansada y no mordía bien, aunque se había acostumbrado sin notarlo.
El objetivo fue doble: función y estética. Con cirugía ortognática se reposicionaron el maxilar superior, la mandíbula y el mentón para corregir la mordida y la función. Además se colocaron prótesis faciales que maximizan el cambio estético y la armonía del perfil.
Te mostramos una recopilación de registros fotográficos donde comparamos el antes y el después desde distintas perspectivas.




















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